Esquemas de Vanity Press/Vanity Awards en América Latina

Es un esquema conocido hace décadas, y está documentado desde 1941 – quizás incluso antes.

Se trata de empresas que publican directorios de “Quién es Quién” (Who’s Who), o celebran ceremonias de premiaciones que no tienen ninguna relevancia, apelando a la vanidad de las personas que patrocinan este tipo de situaciones.

En su momento, estos esquemas fueron sumamente exitosos financieramente; ofrecían incluir a las personas en directorios de personas sobresalientes de su región, país o ciudad, o invitarlos a recibir un premio a la Excelencia por parte de una organización sin ninguna relevancia – pero pedían por ejemplo que el usuario comprara una cantidad X de impresiones del directorio o una cantidad X de boletos para el evento de la premiación.

En varios países de Europa y África incluso hubo escándalos porque se utilizó dinero de las arcas públicas para pagar estas distinciones, solo para acariciar los egos de funcionarios acomplejados. Algunas de estas empresas de Vanity Publishing fueron cerradas, para luego sus directores reaparecer bajo otros nombres y otras figuras.

Recientemente se me acercó un contacto en redes sociales, supuestamente para ofrecerme la posibilidad de ser entrevistado como persona influyente en la industria de tecnología. Mi primera sospecha se dio precisamente por eso: un periodista serio generalmente no te entrevista solo por el hecho de haber, de algún modo, tenido alguna relevancia en tu industria – o porque tengas una trayectoria específica. Un periodista generalmente tiene un tema, y a veces, una agenda. Que me entrevisten sobre un tema en particular – seguridad, Smart Cities, creación de contenido, redes sociales, gadgets, o cualquier otro tema en particular – no me hubiera extrañado… pero entrevistarme como persona no es algo que me espero todavía a estas alturas; creo que todavía tengo mucho que aprender y compartir antes de tener una buena historia que contar como persona.

La segunda sospecha fue cuando el email que me envió tenía errores gramaticales. Normalmente una casa de publicación seria escribe mejor. Una revisión somera de los dominios de los cuales escribieron y una búsqueda en Google confirmó que, efectivamente, es una Vanity Press – con vasta experiencia en este tipo de publicaciones en otras regiones y en otras industrias, pero que ahora por lo visto está buscando entrar en América Latina.

En la llamada que me hicieron subrayaron en un principio que no tendría ningún costo para mí – cosa rara en una entrevista seria, ya que por definición, un medio serio no cobra por entrevistas… si acaso, paga por exclusividad si el caso lo amerita. Luego, llegó el pitch: ellos, dijo el supuesto coordinador de contenido internacional, se encargarían de venderle la idea de patrocinar mediante publicidad pagada a mis contactos comerciales entre clientes y proveedores para que la publicación pudiera ser difundida, tanto en forma digital – que les sale casi gratis – como en forma impresa.

He ahí el detalle… Primero, que la publicación como tal no va a existir si no tiene quién la pague, y por delante. Segundo, van a requerir una lista de contactos comerciales a los que, muy posiblemente, envíen ofertas similares para incluirlos en publicaciones… así, si yo no consigo patrocinadores, a lo mejor ellos sí. Tercero, viendo algunos comentarios en Internet acerca de la empresa en cuestión, hay quienes alegan – no me consta – que escriben a terceros incluso utilizando logos de uno mismo sacados de la web para pedir sus patrocinios, todo esto desde una oficina tipo boiler room – sí, esos call centers estilo El Lobo de Wall Street.

La empresa hace lo suficiente para ser – y parecer – legítima. Certificaciones de gremios, diseño web moderno… pero solo lo suficiente para que aquellos que, por vanidad, les sigan el juego y obtengan la publicación de un artículo de vanidad en un medio que no tiene ninguna relevancia. Por cierto – si quieren la versión impresa, muy posiblemente te la cobran también.

En conclusión – cuidado con este y otros esquemas como el de te ganaste un premio a la excelencia, que será entregado en X ciudad de Europa; solo tienes que pagar tu viaje, tu estadía en el Hotel Tal (en el que ganamos comisión), y si te quieres quedar con el trofeo (el que te damos ese día es prestado) te cuesta otro tanto. Si ves que algún amigo, pariente o cliente está cayendo en esto, ayúdalo a entender.